jueves, 21 de enero de 2010

Giorgio Vasari y el estilo gótico

GIORGIO VASARI. Autorretrato (h. 1567). Galería Uffizi, Florencia.



Aunque hoy pueda parecernos extraño, durante siglos el arte gótico, con sus arbotantes, vidrieras, arcos apuntados y bóvedas de crucería, fue considerado como un arte propio de pueblos bárbaros, o al menos como notablemente inferior al arte clásico. No sería hasta el siglo XIX, con la llegada del romanticismo y el nacionalismo alemán, que se reivindica el gótico y el resto de estilos medievales europeos, para situarlos en la base de una cultura nacional y europea. A partir de ahí, se irán superando las connotaciones peyorativas del estilo.

El origen de este rechazo hay que buscarlo en el desprecio del estilo por los hombres del Renacimiento y, especialmente, en las duras palabras que Giorgio Vasari dedica en su famosa obra para referirse a lo que él llama arquitectura tedesca (germánica) o maniera dei goti (estilo propio de los godos). Sus palabras aparecen recogidas al final del capítulo III de su célebre Vidas, que lleva por título De los cinco órdenes de la arquitectura: rústico, dórico, jónico, corintio, compuesto y del trabajo gótico, cuyo pasaje transcribimos a continuación:

Catedral de Siena (siglo XIII)

"Hay otros tipos de trabajos que se llaman alemanes, que son muy distintos en cuanto a ornamentación y proporciones a los órdenes antiguos y modernos. Este orden ha sido abandonado por nuestros buenos artistas por considerarlo monstruoso, bárbaro y sin ninguna armonía, y en vez de orden debería llamarse confusión y desorden. Han construido en sus edificios, que son tantos que han corrompido el mundo, puertas adornadas con columnas finísimas y sinuosas a manera de parras, que carecen de fuerza suficiente para sostener ningún peso; y así por todos lados y con otros tipos de adornos construían una maldición de tabernáculos pequeños, colocados unos encima de otros, con tantas pirámides, puntas y hojas, que parece imposible que puedan sostenerse; y dan más la impresión de estar hechos de papel que de mármol o de piedra. Y en estas obras tantos detalles, hendiduras, repisitas y caulículos que desproporcionaban todo lo que construían, y a menudo, por la acumulación de detalles y elementos, alcanzaban tal altura que al final de las puertas tocaba el techo. Este estilo fue inventado por los godos. Como las guerras destruyeron todos los edificios antiguos y desaparecieron los arquitectos, los modernos empezaron a construir en la forma que hemos dicho, haciendo los techos en ángulo agudo y llenando toda Italia con esta maldición de edificios que, por suerte, no se erigen ya. Quiera Dios librar a los pueblos de caer en el error de concebir tales edificios, que por su deformidad y por carecer en absoluto de la belleza de nuestros órdenes no son dignos de que los describamos"

6 comentarios:

PACO HIDALGO dijo...

Interesante y curioso personaje este, Giorgio Vasari. Fue un artista importante en su época (arquitecto y pintor), pero no destacó tanto por los otros grandes genios contemporáneos. Está claro que él defiende al Humanismo y el renacer de lo clásico, y denosta lo anterior, calificándolo de salvaje. Más curioso es que estas opiniones se mantuvieron duranta más de cuatro siglos. El texto no tiene desperdicio. Saludos. Paco.

Antonio Martínez dijo...

Siempre hay que tener presente a los clásicos... y al primer historiador del arte: Vasari. Sus "vidas" son un magnífico ejemplo de la pasión que despierta en el ser humano la contemplación de la belleza. Saludos desde INICIARTE.

Gonzalo Durán dijo...

La verdad es que leer a Vasari es un auténtico gustazo. Sin duda, su faceta de escritor es bastante superior a la de artista, o al menos esta última palidece ante la grandeza de sus contemporáneos, como dice Paco. Sus comentarios a veces están llenos de ingenuidad e inocencia, y otras todo lo contrario, pero siempre resultan apasionados por el arte. Saludos a los dos. Gonzalo.

Teresa dijo...

Muchas gracias por iluminar un poco sobre el origen de la palabra gótico. La verdad es que no aparecía nada claro en ninguna de las fuentes que había estado investigando.

Gonzalo Durán dijo...

Gracias a ti Teresa por tu visita y tus palabras, y si te ha ayudado algo, mejor. Hasta pronto.

Alberto dijo...

El problema con lo que dice Vasari es que sus vitas es una forma de intentar demostrar la grandeza del arte toscano frente a otros movimientos artisticos y a otras nacionalidades.

Existio un intercambio artistico-cultural entre los países del norte e italia debido al comercio y está claro que hubo una influencia mutua (el uso de la pintura al oleo por los italianos y el naturalismo viene de los góticos del norte). Cuando el triptico Portinari de Hugo van der Goes llego a Florencia sobre 1485 causo una profunda impresión en los artistas florentinos. Es verdad que la arquitectura del gótico no influyo tanto en Italia, salvo en sitios como Milán, mucho más en contacto con el norte de Europa (Alemania y Francia), su catedral es claramente de un estilo gotico. Por tanto, en el resto de idalia se veía como un estilo arcaico muy alejado del clasicismo que imperaba. Pero en la pintura por ejemplo, sin la influencia de los flamencos el arte no hubiera sido igual: hay influencia en Ghirlandaio, Fillipino Lippi, Botticelli y sobre todo, en Leonardo da Vinci.

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